La cerámica es el elemento que mejor permite conocer los viejos modos de vida manchegos, de ahí que Alcázar de San Juan le haya dedicado un Museo que aúna tradición y modernidad.

Las piezas de barro conviven con otros materiales más modernos y colores vivos que dotan a este nuevo espacio cultural de una gran personalidad.

Cántaros, orzas, lebrillos, botijos, platos, tinajas y otros tipos de instrumentos como antiguos juguetes, son algunas de las piezas que pueden contemplarse en este Museo que alberga un total de 150 piezas cedidas por el historiador local Jesús María Lizcano Tejero. El Museo ofrece un recorrido por el proceso productivo, explica el oficio de barrero, diferencia entre las tipologías de la cerámica y muestra los usos cotidianos de la misma.

El Museo está ubicado en el antiguo ‘Granero de las Monjas’, que es una parte del antiguo Convento de San José que perteneció a las monjas clarisas del siglo XVII.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *