Choza

La Choza, propia de la tipología y tradición constructora conquense y albacetense, es uno de los mejores ejemplares de la arquitectura popular en piedra seca, es decir, sin argamasa. Al parecer, fueron la construcción primitiva más antigua de Socuéllamos.

Las chozas datan del siglo XV y tienen un probable origen ganadero, aunque su expansión durante los siglos XIX y XX se debió al cultivo de la vid.  

En Socuéllamos existen seis tipos diferentes de chozas, una de las más representativas, por su forma troncocónica, es la situada en el paraje ‘La Tercera’.

Puente de Arreburra

Entre la confluencia de tres ríos (Záncara, Saona o de las Ánimas, y del Taray), se encuentra el Puente de Arreburra. Este monumento se encuentra cercano a un antiguo molino de agua, al que se hace referencia en el ‘Catastro del Marqués de la Ensenada’ del año 1753, cuya presa de metal y restos aún pueden localizarse.

Está situada en el término Municipal de Socuéllamos en el paraje «Huerta de los Perales». Las norias eran pozos formados en figura rectangular, empedrado a veces y con cuevas interiores, de los cuales se sacaba el agua con la máquina llamada arte, movida por una caballería que giraba por el rodapié enganchada al malacate y con los ojos tapados.

Antiguo Ayuntamiento

Durante toda la Edad Media, no existían las casas consistoriales, sino que las reuniones se producían en las casas particulares de los ciudadanos más influyentes. Los alcaldes, por entonces jueces y verdugos, decidían con amplia libertad el destino de los ciudadanos del pueblo. En el siglo XVI, Socuéllamos pide un «repartimento», es decir, un impuesto especial para tener su «casa ayuntamiento».

La casa se compró a don Juan de Valdepeñas. En la fachada de la calle del Cura puede contemplarse un antiguo escudo, con las armas que posiblemente representaron en su día a la villa. La reforma más importante la sufrió en 1590.

Casa de la Inquisición

A mitad de la calle Don Pascual, que confluye con la Plaza de la Iglesia, encontramos la casa que fue vivienda de un miembro de la inquisición. Alrededor de 1574, Uclés envió a un fiscal para que vigilara las fiestas populares y en el siglo XVII la Inquisición se instaló en la Villa, siendo Socuéllamos uno de los lugares en los que con más dureza actuó. Tenemos conocimiento de don Juan Librero Martín de Montenegro, inquisidor de Socuéllamos en 1630.

De la casa se conservan restos de la puerta original y un escudo de armas. Recientes reformas de la fachada, han confirmado la existencia de mampostería que queda cubierta por el enfoscado del paramento.

Plaza de la Constitución

El 30 de diciembre de 1723 se decidió construir una cárcel, una sala capitular y un archivo enfrente de la plaza del Rosario, actual Plaza de la Constitución, en unos solares que habían pertenecido al mayorazgo del inquisidor Pedro Gómez de Mena. Éste es el origen de la futura Casa Consistorial, que se trasladó más tarde desde la plaza de la Iglesia a su actual emplazamiento.

El día 9 de julio de 1961 se inauguró un nuevo Ayuntamiento siendo Alcalde de la Villa Aníbal Arenas Díaz-Hellín. Actualmente el edificio ha sido rehabilitado en su totalidad durante los años 1996 a 1999 e inaugurado el 19 de abril de 1999 siendo Alcalde Sebastián García Martínez.

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