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Disfrutar de la riqueza vegetal y faunística de los Humedales Manchegos, ser testigos directos del comportamiento de la Naturaleza y de los ecosistemas que surgen en torno al agua.

Observar especies de aves migratorias y acuáticas, algunas de ellas en peligro de extinción, o sentir el aire puro de auténticos parajes que surgen como oasis en la llanura manchega, son algunos de los placeres que ofrece al visitante la Ruta del Agua de los pueblos que conforman PROMANCHA.

Herencia, Alcázar de San Juan, Campo de Criptana, Pedro Muñoz y Socuéllamos albergan paisajes de alto valor natural y grandes tesoros medioambientales que merece la pena descubrir. Sin duda, un destino ideal para familias, ornitólogos o amantes de la Naturaleza.

La Ruta del Agua comienza en Herencia. El paraje de ‘La Pedriza’, también conocido como ‘Los Pozos del Agua’, constituye un entorno natural de gran belleza. Otro de los tesoros de este entorno, situado a tres kilómetros en dirección a Puerto Lápice por la carretera CM-420, es ‘La Copa’, antiguo depósito del Agua hoy convertido en Aula de la Naturaleza.

La siguiente parada es Alcázar de San Juan. Allí, el visitante podrá deleitarse con el Complejo Lagunar, una reserva natural formada por tres lagunas, declaradas Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda y Zona Especial de Protección de Aves.

La Ruta nos lleva después hasta Campo de Criptana, donde emerge la Laguna de Salicor, con una extensión de 291 hectáreas. La avutarda, la grulla común, el alcaraván o el sisón son algunas especies que pueden observarse en esta laguna de origen endorreico y aguas salinas.

Nuestro recorrido nos lleva hasta ‘El Humedal de don Quijote’, ubicado en Pedro Muñoz. Formado por las Lagunas del Retamar, Manjavacas, Alcahozo y Navalengua entre otras, constituye una de las zonas palustres más importantes de la Península Ibérica y un espacio de vital importancia para las aves indígenas.

La última parada es Socuéllamos, donde el visitante podrá relajarse en el Paraje de Titos, situado junto al Río Záncara, a 5,5 kilómetros del pueblo en dirección a Las Mesas. Un entorno que acoge fiestas como San Isidro.